Exposición virtual vigente

PANEGÍRICO POR LA POESÍA

Notas bibliográficas.

Nicolás Antonio. B.H.N., I, p. 393: «FERDINANDUS DE VERA, scripsit: Panegyrico por la Poesia. Montillae 1627». SALVÁ, n  853: «En la censura dada al principio de este librito por el P. Juan de Vitoria se dice que años pasados lo aprobó Lope de Vega y se dió al molde con nombre del autor, si bien no tuvo efeto por la desconfianza del acierto.[…] El Panegírico por la poesía es un libro tan difícil de encontrar que Barrera lo llama verdadera curiosidad bibliográfica y los traductores de Ticknor lo califican de obra rara y curiosa». HEREDIA, 1639, recoge casi literalmente el comentario de Salvá. RAMIREZ DE ARELLANO, 2785: “Libro muy raro”. PALAU, 211389: «[…] Menéndez y Pelayo considera este opúsculo rarísimo, y del autor, dice «no parece probable fuese sevillano, sino extremeño. Debió de ser preciosísimo ingenio porque, a vueltas de algunas ideas absurdas, contiene noticias históricas y prueba bastante lectura». Pedro RUIZ PÉREZ, “Una respuesta al Panegírico por la poesía. Esbozos de crítica en la Andalucía barroca”, en Nueva Revista de Filología Hispánica, T. LIV, Núm. 2 (2006) El Colegio de México, pp. 453-488.

MANUEL DE PAYVA. APUNTE BIOGRÁFICO.

El impresor Manuel de Payva nace en Lisboa, ciudad desde la que emigra hasta tierras andaluzas en los primeros años del siglo XVII. Afincado en Sevilla, trabaja en la imprenta de Gabriel Ramos Bejarano hasta 1622, fecha en que cierra con el editor Juan Bautista de Morales su compromiso de regentar el nuevo establecimiento de tipografía que éste proyecta instalar en Montilla. Tres años después de residir en la villa capital del marquesado de Priego, Manuel de Payva contrae matrimonio con María de Herrera, montillana de familia hacendada, que aporta al impresor lusitano los avales económicos necesarios para montar su propia librería e imprenta. Por varias razones, en 1628 se traslada, junto con toda su familia, a la ciudad de Antequera, donde abre su nuevo local tipográfico que mantiene activo hasta su muerte, acaecida en 1635.

De las obras conocidas más relevantes salidas de su imprenta podemos citar varios Avisos, que informaron a la sociedad de las gestas militares españolas; tres Discursos de Medicina, publicados por los facultativos Lorenzo de San Millán, Pedro Alonso de Covarrubias y Alonso Iñigo de Ortigosa; como también el raro Tratado y relación del Auto de Fe que se hizo en la ciudad de Sevilla el 30 de noviembre de 1625 por el Santo Oficio de la Inquisición. Obras morales, como los Sermones de los predicadores Pedro Cabrera y Alonso Guerrero; o las hagiografías de los santos Fernando III rey de Castilla y León, y la carmelita María Magdalena de Pazzi.

Aunque, si hay un libro impreso por Manuel de Payva que haya despertado el interés en la bibliografía hispánica a través de los siglos, esa obra se titula Panegyrico por la poesía. El último de sus trabajos dados a la estampa durante su residencia en Montilla es un verdadero y temprano tratado literario sobre las artes de manifestar la belleza o el sentimiento estético por medio de la palabra que también recopila una amplia relación de autores. Un insólito estudio de la poesía, aprobado por Lope de Vega y patrocinado por el Conde Duque de Olivares, que despertó el interés de numerosos eruditos desde muy temprana fecha, sumándose a esto la anonimia de la obra, y que posteriores investigaciones señalaron a la pluma del agustino hispalense Fernando de Vera y Mendoza como su autor.